Las contracturas musculares son uno de los problemas más comunes que atendemos en Bodymind Masajes. Aunque suelen ser pasajeras, pueden generar un dolor intenso y limitar nuestros movimientos, afectando a la calidad de vida.
En este artículo te explicamos qué son, por qué aparecen, cómo prevenirlas y cuáles son los tratamientos más efectivos para aliviarlas.
Una contractura es una contracción involuntaria, persistente y dolorosa de las fibras musculares. A diferencia de un calambre, que dura segundos o minutos, la contractura puede mantenerse horas o incluso días si no se trata adecuadamente.
Las contracturas pueden aparecer por distintos motivos, entre ellos:
Los signos más habituales son:
Existen varios métodos eficaces para relajar la zona afectada:
En Bodymind Masajes aplicamos técnicas especializadas que ayudan a relajar las fibras musculares, mejorar la circulación y acelerar la recuperación.
El calor contribuye a la vasodilatación y a la relajación muscular. Se recomienda usar compresas calientes o mantas eléctricas durante 15-20 minutos.
Movilizar progresivamente el músculo ayuda a reducir la tensión y recuperar la elasticidad.
Evitar movimientos bruscos y mantener una higiene postural correcta es clave para la recuperación.
Mantener una buena hidratación y una dieta rica en potasio, magnesio y calcio previene la recurrencia.
Algunos hábitos que te ayudarán a evitar la aparición de contracturas son:
Las contracturas musculares son molestas, pero con buenos hábitos y tratamientos adecuados es posible reducir su frecuencia y aliviarlas rápidamente. En Body&mind ponemos a tu disposición profesionales especializados en masajes terapéuticos para ayudarte a recuperar el bienestar y mantener tu cuerpo libre de tensiones.